miércoles, 1 de junio de 2016

Desde Paris a Suiza en Kombi, volver al nomadismo

PRIMER PICNIC RUTERO, PRIMERA AUTOFOTO

PRIMER MAÑANA, PRIMEROS MATES
     Volver a salir a la ruta fue una experiencia renovadora. Desde el viaje de vuelta de Lima, exceptuando un desvío a Uruguay y una escapada a Rosario,  con la Kombi no había salido a pasear en mis términos. Con esto me refiero a viajar lento y pausado. Incluso el viaje de Perú a Argentina fue a las apuradas para llegar a un casamiento al que nunca me presenté. Luego del viaje en barco de la Causita, lo más parecido a un paseo que hice en la Kombi fue ir desde Bremerhaven hasta Paris, que fueron 1000 kilómetros en 10 días, pero siempre con el apuro de llegar a una cita fijada.


DESDE EL PRINCIPIO, ENCUENTROS FAMILIARES
     Después de las vacaciones familiares por Chipre y Egipto, estuve un mes y medio en la casa de mi prima Moni en Paris preparando y armando el interior de la Causita, el habitáculo que hace de casa (que está explicado en otro artículo). Y cuando todo estuvo listo, todos los muebles armados y todas las cosas ordenadas dentro, me fui de Paris.





AMIGOS AL COSTADO DEL CAMINO

     Los primeros 3 días fueron de prueba, un test en la ruta. Hice 450km hasta Lyon, donde me volvía a encontrar en casa de familia, de mi prima Sonia. Ahí me quedé también unos 5 días disfrutando de la buena compañía y el amor familiar.

MÁS O MENOS ASÍ QUIERO USAR EL TECHO

POSTALES DE LYON 1
POSTALES DE LYON 2


POSTALES DE LYON 3

     Fue entonces, el viernes que salí de Lyon, que sentí realmente volver a viajar. Volvía a la ruta. Volvía a encarar la vida de nómade que me tiene cautivado desde hace 5 años. Y me sentía que recién ese día lo hacía en Kombi, y que hasta entonces la Causita había sido únicamente un vehículo de viaje y no un hogar ambulante. Ese día se convertía definitivamente en mi hogar, en donde habré de vivir los siguientes días, meses, o años.


Así fue que de nuevo estaba viajando a 60 km por hora.



POSTALES DE GENEVA 1

POSTALES DE GENEVA 2


     Dormí una noche en el último pueblo de Francia antes de entrar en Suiza, y pasé dos días de CouchSurfing en Geneva antes de irme a la zona de Gruyere (a la búsqueda del queso). De ahí, por la recomendación de una pareja de suizos que encontré una noche me dirigí hacia el Jaunpass, un paso de montaña a 1500 metros de altura sobre el nivel del mar, en mi camino hacia Interlaken. Ya antes de llegar allí arriba venía escuchando un ruido feo, que me hacía andar nervioso y frenar a cada rato; pero no me podía detener, ya que sin un oído de mecánico no iba a poder hacer gran cosa. Seguí bajando desde el paso hasta que ese ruido se me hacía insoportable, no por fuerte pero por constante; y paré en un taller. Me miraron la Kombi y ni me quisieron hablar demasiado, me derivaron al siguiente pueblo donde me iba a encontrar con un taller especializado en VolksWagen (Clásicos como la Kombi y las T3, y nuevos también).



AL JAUNPASS

¡LA CAUSITA EN LA NIEVE!

LA BAJADA
     Hoy hace más de una semana que estoy en el pueblo de Latterbach, al que llegué haciendo ruido a rulemán roto a un taller y Manfred Balmer me recibió con los brazos abiertos. Luego de dar una vuelta conduciéndola, me dijo que la dejábamos en el taller y la reparábamos a la mañana siguiente. Luego me presentó a su familia en casa de su hija, quienes de la primera idea de compartir la cena esa noche, me invitaron a quedarme de invitado en su casa.

LATTERBACH, NADA MAL PARA ESTAR OBLIGADO A QUEDARSE

     Freddy me está ayudando a reparar todas aquellas cosas de la mecánica de la Causita que la hacer rodar, y todas esas cosas que si se rompen podrían dar un fin inesperado al viajar.

A LA MAÑANA SIGUIENTE

Desde los Alpes Suizos, la zona de Berner Oberland, rodeado de gente amorosa,
Les mando saludos y gracias por acompañarme.
¡No se olviden de ser Felices!

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