sábado, 22 de noviembre de 2014

El Plan/No-Plan

Hola, ¡tanto tiempo!

Hoy vengo a divagar acerca de esa forma de viajar de la cual me enamoré, en la cual el "Plan" es no tener un plan... como dice el título, el Plan/No-Plan.

¿A que me refiero?

     Yo en un momento de mi viaje decidí viajar sin rumbo fijo, sin un plan que me atara a recorrer unos lugares y dejara de lado otros. Así que estuve comentando por un tiempo que yo viajaba sin plan; siempre aclarando que hasta eso podía cambiar.

     Y entendí a lo largo de mis kilómetros recorridos que eso de viajar completamente sin brújula es imposible. O casi imposible; para mi no fue posible aún. Siempre que salí a la ruta, necesitaba un objetivo aunque fuera lejanos; un norte de referencia.
     Por ejemplo: cuando estuve en Gran Bretaña, yo estaba seguro de ir hasta Escocia. Las ciudades que visité en Inglaterra, o los pueblo perdidos escoceses que visité, no estaba anotados en ningún papel al principió. Pero Escocia si que lo estaba.


     Yo decidí hace unos años que quería darle la vuelta al mundo. Y hace poco aclaré que eso de "vuelta" es muy figurativo, porque de circular mi viaje no tiene nada. Tengo la motivación de recorrer gran parte del mundo, pero si lo hago haciendo muchísimos viajes cortos, o uno de muchos años, no lo se.

Yo tengo un plan de no tener plan. Y hasta ese plan puede cambiar.



Hoy estoy en el borde de un nuevo viaje. Voy a dejar de viajar solo. Voy a viajar acompañado. Y estamos planeando a donde vamos a viajar sin planificar.

...

¿A dónde vamos a viajar? Pierde importancia. El viaje es siempre interior; y mi viaje acaba de duplicarse: tenemos dos interiores que recorrer.



¡No se olviden de ser felices! ¡Hagan lo que hagan!
Nos vemos por el mundo.