martes, 20 de mayo de 2014

Como salir a la ruta en una Moto de 110cc (presentando a Julieta en sociedad)

     Cuando después de 30 meses viajando decidí volver a Argentina, una de las cosas que me motivaron era que yo había dejado mis pertenencias en casa de amigos en Ushuaia. Yo no había salido con todo muy planeado, y no sabía cuánto tiempo viajaría, por lo que no le había dado muchas vueltas "te dejo esto, lo vuelvo a buscar en unos meses" es todo lo que dije... y al volver a mi último hogar, también me encontré con la moto que había depositado en lo de Facu: una Beta BS110 del 2005 que yo le había comprado a mi hermano unos años antes de mudarme de Buenos Aires.

     Al llegar a Ushuaia, fui a ver la moto. Habiendo averiguado antes como reanimar una moto parada dos años, yo iba con la idea de ver si ella quería volver a la vida. Me lo imaginaba como la creación del doctor Frankenstein: yo le iba a dar el shock, y vería si funcionaba o no. Lleve un litro de aceite nuevo, que le cambié, e intenté arrancarla. Pateé pero no arrancó. Entonces se me ocurrió mirar el tanque de nafta. Me había olvidado la gasolina, entonces le pedí un poco prestado a los dueños de casa y pateé nuevamente.

Una foto de mi moto Julieta antes de pintarla


     ¡Arrancó! ¡¡¡¡ESTA VIVA!!!! grité con la mayor alegría. Y creo que fue en ese mismo instante que lo decidí: me iba a ir manejando un moto desde Ushuaia a Buenos Aires. A una compañera tan fiel, que incluso con esos años de abandono me responde a mi primer mimo, no se la puede dejar.


     Pero una cosa no implica la otra, y que ella arrancará no quería decir que estuviera lista para la ruta. A simple análisis habían dos problemas que sortear:

  1. Como hacer para cargar nafta cada 150 kilómetros, cuando en la Patagonia hay veces que las estaciones de servicio están cada 400.
  2. Como cargar el equipaje que iba a tener.

     Encaré el problema número 2 primero. Empecé a investigar en Internet, preguntar a los amigos, rascarme el coco pensando ideas, y al final me decidí por crear un portaequipaje. No me servía adaptar un porta baúles, lo más común en motos, porque yo soy de base un mochilero, y un mochilero viaje con su mochila. Y la mochila no entra en un baulcito de moto. Con todo esto, el portaequipaje lo iba a tener que armar desde cero.

     Mientra planeaba el portaequipaje, noté que el asiento trasero no se iba a poder levantar, y es necesario levantarlo para poder acceder al tanque de nafta. Entonces, además de un bidón de nafta por si no había estaciones de servicio en mi ruta, necesitaba un "acceso rápido" al tanque. Y buscando mucho por Internet, no encontré soluciones. Por lo que nuevamente tuve que acudir a mi astucia para solucionarme la vida.

     Y por si fuera poco, mirando y mirando a la moto me dí cuenta que estaba medio decaída, y que no le vendría nada mal un lavado de cara. Y decidí, entre tantas cosas, pintarla un poco.


¡Y empecé a trabajar!


PRIMERO: La Pintura

     Esto fue relativamente fácil. Elegí hacerlo con aerosol, por su facilidad. Y hoy recomendaría hacerlo con más tiempo y mejor pintura. Por más que el aerosol es rápido y fácil (y si uno lo pinta en el bosque como hice yo, ni siquiera ensucia!) mancha todo lo que toque por un largo tiempo.

     Lo difícil que me trajo complicaciones, fueron los paneles traseros. Por un momento creí que no iba a poder ponerlos, así que si piensan en sacarlos les recomiendo prestar MUCHA atención a como salen y como deberían volver a entrar. Y también el de la rueda delantera, para el cual es necesario sacar la rueda para poder sacarlo y pintarlo cómodamente.

El estado anterior de mis paneles
Así estaban...
... y así quedaron.

Secándose a la sombra

SEGUNDO: La Nafta

     Viendo la imposibilidad de acceder al tanque de nafta si se bloquea el asiento trasero al llevar equipaje, que era la única alternativa viable que yo veía, entendí que iba a tener que buscar un modo de acceder al mismo. Y como buen Ingeniero, se que el camino más corto entre dos puntos es una linea recta... Y eso cree: un hueco en el asiento para poder acceder directamente al tanque sin necesidad de levantar el asiento; y sin necesidad de acudir a modificaciones en el tanque de nafta o a la toma de nafta por parte de la moto.

     Con la ayuda de herramientas complejas, encaré la labor. Y como esta compleja labor es difícil explicar en palabras, dejaré que las foto hablen por si mismas:

El asiento antes de empezar.
Quitando las grapas para poder trabajar.
Con un sierra, corte el círculo en el plástico.
Y con un cuchillo de serrucho, el agujero en la goma.

Cinta para que la goma no se desarme.
Y siempre es bueno marcar en que dirección van las cosas!
Y con la ayuda de un embudo, la nafta entra sin problemas!


TERCERO: El Equipaje

     Ya estaba entregado a la realidad que iba a tener que hacerlo todo yo mismo, para bien o para mal, por lo que andaba con el ojo ávido para encontrar materiales! Encontré una mesa vieja que me regaló Juanchi, de la cual saqué la estructura metálica; de Internet tomé la idea de que el portaequipaje se apoyara sobre el asiento, así trabajaba de amortiguador también; medí la moto y dibujé posibles diseños; hablé con Facu que me ayudaría en el soldado y en el corte&confección de la estructura; y un buen día lo instalamos:

Las estructura, presentada esperando la soldadura
El momento mismo de la unión



Algunos ajustes y rediseños
Últimos retoques


El Facu, posando frente a la estructura terminada!



ETCÉTERA

     Y como es de esperar, hubo imprevistos y otros arreglos. Por un lado, ya sabía yo que iba a tener que limpiar carburador, filtro de aire y cambiar los filtros de gasolina.



     Y también, un mal día me chocaron, levemente, y al hacerlo me reventaron el guarda barro delantero. Así que acudí nuevamente a sofisticadas herramientas para arreglarlo...







     Después de todo eso, ella estuvo lista. Y fue bautizada. Desde ese día se la conocería como...


Julieta